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01 marzo 2012

¿ Creativiqué ?

Todos sabemos lo que es la creatividad y sin embargo a todos nos cuesta hablar de ella. Es un concepto difícil de definir que limita con la imaginación,  el arte, la inteligencia y la innovación. Son tantas sus expresiones  que cuesta dar una definición comprehensiva. 

Lo intentaron los artistas y los filósofos, luego los psicólogos, los neurólogos, los empresarios y ahora hasta los políticos quieren acotarla.  Hablan mucho de creatividad y en la conversación se nos escapa su significado más básico.  Cuando decimos de alguien que es muy creativo no sabemos si es que tiene muchas ideas, o es que pinta bonito. El abuso y la ambigüedad con la que usamos el término nos aleja de su comprensión. 
Las ciencias nos  brindan nuevas enfoques para su estudio, pero para lo más básico, bastaría con acudir a la etimología de las palabras y llamar a las cosas por su nombre. No lo digo yo, lo dijo Confucio. 

"Lo primero que hace falta es rectificar los nombres. Si los nombres no son correctos, las palabras no se ajustarán a lo que representan; y si las palabras no se ajustan a lo que representan, los asuntos no se realizarán. El gobierno se vuelve sin sentido e imposible. De ahí que la primera tarea de un verdadero estadista sea rectificar los nombres”    Confucio
Para evitar errores de concepto es conveniente revisar los conceptos más básicos,  separar la capacidad creativa de la calidad creativa, el dominio técnico, estético o conceptual y dejar claras las diferencias entre ser imaginativo, ser creativo y ser innovador.  Así que a ello...


Creatividad no es inteligencia. 
Según Howard Gardner tenemos hasta 7 tipos de inteligencia y la creatividad no es una de ellas. Sin embargo podemos ser creativos en cada una de las y inteligencias que poseemos.  


De la imaginación a la innovación. 


Creatividad no es imaginación.
La imaginación es la generación de nuevos patrones o  nuevas imágenes mentales. La imaginación se da en el cerebro. Es un proceso mental que nos permite interpretar nuestro entorno, crear conexiones y patrones neuronales que relacionan lo nuevo con lo conocido. Imaginar es cómo respirar, solemos hacerlo de forma involuntaria y puede controlarse,  pero sólo hasta cierto punto.

La creatividad es la capacidad de exteriorizar la imaginación, expresarla, formalizarla, verbalizarla. Si la imaginación genera imágenes en nuestra mente,  la creatividad  la saca de nuestra mente

La creatividad no es innovación. 
Si la creatividad saca la imaginación de nuestra mente, la innovación le saca partido, la saca al mercado o la pone a funcionar para obtener algún tipo de beneficio. 
La innovación consiste en poner en valor una  idea. 
Es fundamental resaltar que las motivaciones y las habilidades necesarias para concebir y diseñar una idea son distintas (incluso  antagónicas) a las competencias  necesarias para sacarle partido. Pueden darse en la misma persona, (puede ser que la bailarina sea una gran productora, o que el físico teórico sea un gran comunicador y un gran empresario), pero eso sólo ocurre en casos excepcionales. Habilidades distintas, perfiles distintos personas distintas. 
Las políticas públicas y educativas se equivocan al suponer al creativo o imaginativo  la capacidad de innovar.  Su enfoque legitima la parálisis de la mayor parte de la sociedad. ¨Bueno, es que yo no soy creativo ni imaginativo¨.  ¨Bueno,  es que quizás tú no debas serlo,  quizás la parte que te toque como gestor es la capacidad de liderazgo, la audacia de legitimar el pensamiento divergente, la humildad de cuestionar tus rutinas y reconocer las buenas ideas de tus empleados, la creación de herramientas para canalizarlas, el esfuerzo de asumir la incertidumbre y el riesgo de apostar por ellas.  
Ultimamente se habla mucho de replicar Silicon Valley, parece que todos quisieran abrir filiales. Me asusta pensar en la cantidad de dinero que se va a invertir en ¨metodologías y recetas¨ para la creatividad, en ¨industrias¨ creativas, en ¨centros¨ y ¨fábricas¨ de creación, con colorines y toboganes para los que nunca dejaron de ser creativos.  
Craso error es financiar centros para la creatividad (por definición nodal, descentralizada).  Al tobogán los gestores, los directores financieros y los burócratas.  Son ellos quienes necesitan estímulo para estimular la demanda o como decía aquel manifiesto, sofisticar la demanda.
Los  Sillicon Valleys son los lugares en que se entiende esta diferencia y se asume que en 
la innovación cada uno tiene su responsabilidad. Lo que les diferencia no son sus creativos sino la audacia de sus gestores, la flexibilidad de sus políticas, sus Business Angels y su capital riesgo.

Vale, pero ¿cómo podemos reconocer una buena idea? ¿Cómo saber por qué idea apostar? La semana que viene daré algunas pistas que consider útiles y más adelante, seguiré con mis elucubraciones  con preguntas del tipo..¿Cómo piensan los imaginativos- creativos?, ¿cómo alimentar esas capacidades?, ¿por qué tantas personas se olvidan de imaginar?, ¿Qué es eso de desaprender  y para qué sirve?, ¿Dónde mirar para encontrar soluciones imaginativas? ...

11 abril 2011

La motivación para la colaboración

Hemos visto como en muy poco tiempo las redes sociales han transformado nuestro concepto de lugar, de intimidad, de proximidad, de amistad y de comunidad. Además de nuestras relaciones sociales parece que nuestras relaciones laborales y profesionales siguen el mismo rumbo en un éxodo de lo individual a lo colectivo. 

A la estela de las redes sociales muchas empresas buscan los mecanismos para incorporar la inteligencia y las capacidades colectivas en sus procesos de creación, producción, distribución, comunicación. Algunas acometen procesos participativos para reducir costes, otras para aumentar el vínculo con el consumidor. Los menos avisados acometerán procesos modales como estrategias de marketing. El caso es que con más o con menos acierto, ya nadie quiere quedarse atrás. 

Pero la red existe con la finalidad de compartir recursos e información y como contrapartida de sus ventajas exige a las empresas a asumir los principios de transparencia propios de la cultura de red. A la incipiente cultura de colaboración se suma otro de los valores contemporáneos más interesantes, la cultura de la apertura. 

Así, todo parece estar cambiando. Hemos cambiado las formas de socialización, de producción y de consumo y contra todo pronóstico, parecen haber que los cambios haya  alcanzado incluso el ámbito artístico. La colaboración se impone también entre los artistas y cada vez son más los creadores que priman la co-creación al encumbramiento o incluso la relevancia a la originalidad. 

Parece improbable que la razón para el auge de la colaboración sea solamente la aceleración tecnológica. Bien entendido la tecnología es el medio pero la motivación debe ser otra, debe ser personal y debe ser compartida.  ¿Cual es esa motivación?  ¿Cual es tú motivación?  

14 enero 2010

Data Visualization

Media Scare StoriesThe Billion Dollar GramThe Hierarchy of Digital DistractionsLeft vs RightDrugs WorldH1N1 Swine Flu VaccineHow Many Nukes Will Destroy The World?Reduce Your Chances Of Dying In A Plane CrashThe Buzz vs The BulgeTimelines: Time travel in popular film and tvCan Drugs Make You Happy?Left vs Right
Es sabido que las personas recuerdamos mejor los conceptos presentados mediante imágenes que mediante palabras. Nuestro cerebro es mucho más eficaz reteniendo imágenes que textos, sonidos, olores... En neurología llaman a esta ventaja el "efecto de superioridad pictórica" Según este principio la visualización e interpretación de datos o la transmisión de conceptos complejos mediante imágenes resulta altamente eficaz.  


Según los neurólogos tras 72 horas sólo retenemos un 10% de los mensajes verbales recibidos. En cambio en el caso de los mensajes visuales (no textuales*), transcurrido el mismo tiempo podríamos retener hasta un 65% de la información recibida.   


* Aunque estrictamente las letras son también imágenes, nuestras conexiones cerebrales almacenan mejor imágenes visuales que textuales. 



La realidad es cada vez más compleja; cada vez recibimos, capturamos y almacenamos más datos y en consecuencia cada vez utilizamos más herramientas para traducir datos en imágenes que nos ayudan a simplificar lo complejo y revalorizar lo importante. La infografía persigue la trasparencia y la eficacia y que atrae tanto al artista y el estadista.  

Muchos auguran un crecimiento enorme a esta disciplina. Os dejo con unos links interesantes y una presentación de David Armano.

www.visualcomplexity.com




08 octubre 2009

Cuantics en TV3. Red Neuronal y Red Laboral

Este año  Cuantics está participando en la edición catalana del programa Disonancias. Una experiencia impresionante que recomiendo a todas las empresas y a muchos artistas  ó arquitectos. A continuación os paso un texto hecho a medias con la periodista Ana Ramos, en que se cuenta la historia de esta colaboración. 



Durante los últimos meses  Diego Soroa ha estado encargándose de revisar la metodología de trabajo del departamento gráfico de TV3. El objetivo era generar un escenario profesional más estimulante y que éste que revertiera en la calidad creativa de la cadena.  El reto consistía en estimular al equipo de cara al cambio y colaborar en la  redefinición de sus rutinas de funcionamiento.  Con la participación activa de la dirección y de los miembros del departamento surgieron toda una serie de instrumentos y propuestas concebidas para aumentar la motivación individual, la comunicación interna y la eficiencia colectiva.

El departamento gráfico de TV3_Televisió de Catalunya_ había visto disminuido su prestigio profesional y se encontraba afectado por una falta de motivación y una carencia de comunicación interna. TV3 se enfrentaba a la necesidad de unos cambios estructurales en el departamento, cambios además, de radical importancia en la imagen externa del canal.   

En ese momento conocieron el programa Disonancias que les brindó  la  posibilidad de obtener los puntos de vista de un artista. Esta idea de trabajar con un “mediador creativo” en su proceso de cambio sedujo a sus directivos y así la televisión decidió involucrarse en el programa.


Diego Soroa, arquitecto y experto en creatividad, fue el elegido para propulsar ese cambio. “Elegimos a Diego por su perfil fuera del ámbito del diseño gráfico y del mundo de la televisión”, afirman, “para evitar que su figura pudiera poner en cuestión la creatividad de nuestros trabajadores, algo que en ningún momento estaba en entredicho”.

Antes de comenzar se acordaron los objetivos; se trataba de favorecer la colaboración y el enriquecimiento mutuo para buscar nuevas sinergias y nuevas formas de trabajo en el departamento. En definitiva se trataba de consensuar una metodología participativa que permitiera el tránsito del “design by ego” al “co-design”, del individualismo a la colaboración. Todo un cambio de mentalidad que requeriría varias fases.

El proceso especulativo comenzó con unas entrevistas cruzadas por parejas, en base a las cuales se establecieron unos perfiles personales y profesionales. “Gracias a estas actividades comenzaron a aflorar los intereses de cada trabajador generándose una información que, bien gestionada, puede crear grupos de trabajo que compartan intereses comunes y que reviertan en el interés del grupo”, apunta Toni Colomer, director del departamento.

El siguiente paso demostró el enorme potencial creativo de los implicados. Tras las entrevistas, cada trabajador regaló a su entrevistado unos avatares, una suerte de ilustraciones que mostraban cómo había visto a la persona en el pasado y cómo creía que podía llegar a ser en el futuro.( estos son los avatares que hizo Sira de Rafel.)

A continuación se propuso a los trabajadores que utilizaran sus capacidades gráficas para trazar sus mapas personales de conexiones. Son unos mapas mentales que reflejaban las relaciones personales y profesionales de cada persona con los demás miembros del departamento.  “Para facilitar el proceso de recogida y la posterior visualización de la información propusimos un juego de intercambio". "Cada persona se representaría como una neurona que “recibía” conexiones de otros y “daba” conexiones (vía e-mail).  





"Así cada persona fue acumulando y trazando todas la conexiones de su neurona, hasta completar su mapa personal de valoraciones y percepciones dentro del departamento”, explica el arquitecto. (Esta es una imagen explicativa del método empleado). 




Una vez completadas las neuronas individuales, dedicaron varias sesiones a  unirlas todas ellas en unos grandes mapas colectivos, los “Zoomind Maps”, que reflejaban los intereses, capacidades e inquietudes del departamento en 5 ámbitos según el color. A continuación muestro uno de ellos, el amarillo de conexiones posibles en el departamento. 





Luego utilizamos esta misma estrategia de sociogramas para desglosar el organigrama y representar las rutinas de trabajo del departamento, para luego visualizar las posibles mejoras.  


Constatamos, continúa Soroa, que a menudo basta con cambiar pequeñas cosas para conseguir grandes cambios. Estos mapas nos permitían imaginar los cambios posibles;  quisimos convertir las propuestas en imágenes para que nadie tuviera que hacer un esfuerzo extra para imaginarlas”. 





A mediados del proceso pasamos de las grandes sesiones grupales  a los grupos de trabajo reducidos, más ágiles para reflexionar sobre cuestiones específicas del funcionamiento del departamento. “Buscamos cubrir todo el espectro de realidades que afectan al día a día y a la organización del departamento  para mejorarlas, diseñar el mejor de los escenarios, y después, intentar implantarlo. Para ello trazamos la BIG PICTURE (abajo) un cuadro de realidades o cambios que afectan a las personas,  al departamento,  a su relación con los clientes, a la organización, al modelo de negocio...." Este cuadro resultó muy útil para ubicarnos y para encontrar nuestros marco de acción. 


Como resultado del programa ya comienza a esbozarse la reorganización del departamento.  El nuevo esquema está basado en un liderazgo más flexible y en la creación de un consejo creativo en el que rotan los miembros del departamento. También se han propuesto unas herramientas para el seguimiento de proyectos (destinado a agilizar aspectos burocráticos) y una serie de iniciativas para favorecer la comunicación interna. (Todo lo que salió es por ahora confidencial). 

La imagen de la empresa saldrá beneficiada:  el objetivo inherente es que todo el proceso desemboque en un incremento de la calidad creativa”, insisten desde TV3.  Para Colomer, director del departamento,  “hemos apostado y hemos aprendido a gestionar la incertidumbre. Estamos innovando lo que supone no saber siempre hacia dónde vas”.

De cara al futuro están estudiando otras propuestas más ambiciosas, como sustituir la firma individual de los trabajos que realizan por una firma colectiva de departamento. “En mi opinión asegura Soroa, el tema de la firma representa el último bastión de la individualidad. Para el cambio de mentalidad que requiere el departamento sería muy útil derrocar estos símbolos”.

 “La acogida de TV3 ha sido excepcional” dice el arquitecto. “Sus directivos tienen interiorizada la necesidad de cambio y se han mostrado receptivos y dispuestos y el colectivo del departamento, es que son muy majos y aunque algunas veces me miraban como las vacas al tren trabajar con ellos ha sido un placer”.

Por ahora el fin de la colaboración empresa/artista aun no se ha establecido. Soroa quiere conocer la evolución del proceso y TV3 seguir contando con su participación en el desarrollo de este proyecto.

17 marzo 2009

¿Existe el "perfecto creativo"?

Transcripción literal del retrato del creador ideal (C.I.) de Howard Gardner, de Harvard University, encontrado en la Revista Psicología.

C.I. procede de un lugar alejado de los verdaderos centros de poder e influencia de su sociedad, pero no tan alejado que ella y su familia ignoren completamente lo que está ocurriendo en otros lugares. Su familia no es rica ni tiene terribles problemas financieros, y la vida de la joven creadora es razonablemente cómoda, en un sentido material. El ambiente en casa es más correcto que cálido, y la joven creadora se siente a menudo un poco distante de su familia biológica; aún cuando C. I tiene estrechos lazos con uno de sus padres, tiene también sentimientos ambivalentes. Es más probable que existan lazos íntimos entre C. I. y una niñera, una criada o un miembro más lejano de su familia.

La familia de C.I. no ha recibido educación superior, pero valoran el aprendizaje intelectual y sus logros, sobre los que mantienen elevadas expectativas. En una palabra, son típicamente burgueses apegados a las ambiciones, respetabilidad y valoración del trabajo duro que han llegado a ser asociadas con esta clase social, particularmente a finales del siglo diecinueve. Las áreas de fuerza de C.I: aparecieron a una edad relativamente temprana, y su familia estimuló estos intereses, aunque se muestra ambivalente acerca de una carrera que caiga fuera de las profesiones establecidas. Hay una atmósfera moral si no religiosa, en torno al hogar, y C.I. desarrolla una conciencia estricta, que puede volverse contra ella misma, pero también contra otros que no adopten los modelos de conducta que ella espera. La creadora a menudo pasa por un período de religiosidad que es rechazada y a la que puede volver, aunque no necesariamente al final de su vida.
Llega entonces un tiempo en que la niña que crece, ahora una adolescente, parece haber desbordado el entorno de su hogar. C.I. ya ha invertido una década de trabajo en el dominio de un campo y está cerca de la vanguardia; ya le queda poco que aprender de su familia y de los expertos locales, y siente un impulso acelerado de ponerse a prueba a si misma frente a los demás jóvenes que destacan en el campo. Y así, como adolescente o joven adulta, C.I. se aventura a ir a la ciudad considerada centro de las actividades vitales de su campo. Con sorprendente rapidez, C.I. descubre en la metrópoli una serie de compañeros que comparten sus mismos intereses; juntos, exploran las dimensiones del campo, a menudo organizando asociaciones, publicando manifiestos y estimulándose mutuamente hacia nuevas cotas. A veces, C.I. se pone a trabajar directamente en el campo elegido, aunque puede igualmente haber jugueteado con varias posibilidades profesionales diferentes hasta que se produjo un momento de cristalización.
Las experiencias dentro de los campos difieren de uno a otro, y no tiene sentido intentar encubrirlas aquí. Sin embargo, con mayor o menor velocidad, C.I. descubre un área problemática o una esfera de interés especial, que promete llevar el campo a aguas desconocidas. Este es un momento sumamente importante. En éste punto C.I. se aísla de sus compañeros, y debe trabajar en gran medida por su cuenta. Es consciente de que está al borde de un avance que todavía es poco comprendido, incluso por ella. Sorprendentemente, en éste momento crucial, C.I. anhela apoyo, tanto cognitivo como afectivo, para poder mantener el norte. Sin tal apoyo, bien podría experimentar algún tipo de crisis nerviosa.
Por su puesto en las circunstancias favorables que hemos examinado, C.I. consigue realizar al menos un avance importante. Y el ámbito reconoce bastante rápidamente el valor de ese avance. C.I. se siente tan especial que parece dispuesta a llegar a acuerdos especiales-un poco faustiano- para mantener el flujo que viene del trabajo efectivo e innovador. Para C.I., este pacto implica masoquismo y una conducta impropia para con los demás y, en ocasiones, la convicción de haber hecho un pacto directo con Dios.
C.I. trabaja casi todo el tiempo exigiéndose muchísimo a sí mismo y a los demás, elevando constantemente el listón. En la línea de William Butler Yeats, escoge la perfección de la obra por encima de la perfección de la vida. Tiene confianza en sí mismo, es capaz de afrontar falsos comienzos, es orgullosa y testaruda, y reacia a admitir errores.
Dada la enorme energía y entrega de C.I., tiene una oportunidad para un segundo avance, que sucede aproximadamente una década después del primero.
El avance subsiguiente es menos radical, pero más global y más íntimamente integrado con el trabajo anterior de C.I. en el campo. La naturaleza del campo de C.I. determina si se presenta una oportunidad para ulteriores avances. (Permanecer sumamente creativo es más fácil en las artes que en las ciencias.) C.I. intenta conservar su creatividad; buscará un estatuto marginal o elevará el listón de la asincronía para mantener la originalidad y conseguir el flujo que acompaña los grandes desfíos y los descubrimientos excitantes. Cuando C.I. produce una efusión de obras, algunas de ellas destacan como definitorias, tanto para la misma C.I. como para los miembros del ámbito circundante.
Inevitablemente, con la edad aparecen los límites de los poderes creativos de C.I.. A veces, explota a personas jóvenes como un medio de rejuvenecimiento. Al encontrar cada vez más difícil realizar nuevas obras originales, C.I. se convierte en una apreciada crítica o comentarista. Algunos creadores mueren jóvenes, por supuesto, pero en el caso de nuestra C.I., ella sigue viviendo hasta la vejez, gana muchos seguidores y continúa haciendo una aportación significativa hasta su muerte.
Soy perfectamente consciente de las limitaciones de éste retrato hipotético. Tras cada frase no solo se encuentran los siete individuos de éste estudio si no también muchos otros, de los cuales al menos algunos parecen contradecir abiertamente este retrato propuesto. Si la mayoría de los creadores proceden de una familia completa y que, hasta cierto punto les ayudó, ciertamente no es el caso de las hermanas Bronte; si muchos viven hasta una edad avanzada, Keats y Mozart no; si una mayoría proceden de trasfondos algo marginales, la mayoría de los miembros del grupo Bloomsbury ciertamente no. Así, cuando se llega a ofrecer generalizaciones sobre la creatividad, uno debe juzgar la medida en que cada generalización es esencial. Con toda probabilidad, ni uno solo de los factores que acabamos de resaltar es decisivo para una vida creativa; pero puede ser que uno precise al menos una cierta proporción de ellos, si las oportunidades para un avance creativo han de verse incrementadas.

07 marzo 2009

Neuroplasticidad y creatividad







Dicen que el cerebro tiene más neuronas que estrellas hay en el universo. Imaginemos que cada cubito del gráfico es una neurona. En el ser humano cada una de esas neuronas tendrá unos 16.000 "brazos", los axones y dendritas con que se conectan otras tantas neuronas para crear y transmitir información, sentimientos, pensamientos etc.. Toda la información de nuestro cerebro, en definitiva, nuestra identidad, se distribuye por la red de neuronas. 

Curiosamente la actividad cerebral que realizamos consciente o inconscientemente, parece traducirse físiciamente en el cerebro, en la morfología y densidad de las conexiones entre neuronas. Gracias a la neuroplasicidad nuestro cerebro aprende, creando nuevas conexiones entre las neuronas, al memorizar se consolidan esas conexiones, cuando olvidamos o no utilizamos determinadas rutas mentales, las conexiones que las crean se debilitan y acaban por perderse. Esta impresionante 
animación podría representar la pérdida de plasticidad y creatividad del cerebro. La perdida de conexiones entre las neuronas, la creación de rutinas mentales, de prejuicios, y en definitiva la desaparición de la creatividad.







18 diciembre 2008

Creatividad Infantil



Cuanto menor es un niño mayor es la fluidez de su pensamiento creativo. Al parecer a medida que vamos creciendo y cargamos las mochilas de conocimiento vamos perdiendo facultades creativas. Nos formamos y estructuramos nuestro pensamiento,  generando pre-juicios con que damos forma a nuestro cerebro. Estas estructuras, estos prejuicios, o estas costumbres de dar por sentadas determinadas cosas tienen ventajas de cara a la convivencia en sociedad pero tienen una clara desventaja en lo que se refiere a la creatividad. Suponen la muerte de la creatividad, o en palabras de Tony Buzan ( creador de los mapas mentales) la muerte de los sueños. 

Einstein decía que es más fácil desintegrar un prejuicio (rutina mental) que un átomo. 
Miró se dío cuenta e introdujo el concepto de desaprender, que supone el volver a mirar las cosas desde la perspectiva fresca de un niño, como el que mira las cosas por primera vez. 
El CEO de IDEO,  Tom Kelly lo describe de otra manera. Compara las rutinas mentales que solemos seguir, el pensamiento convencional, con el DEJA VU, y sugiere que para volver a ser creativos debemos practicar el VU DE JA

Los creativos de este video lo cuentan de otra manera.. en mi opinión brillante. 




26 noviembre 2007

La emoción en la innovación.

Escuchamos que para ser competitivos en el nuevo mercado es necesario cambiar de actitud; ya no basta con ser eficaces en la gestión o en la producción, ahora tenemos que adaptarnos a las nuevas realidades, innovar para diferenciarnos y hacerlo además sin repercutir costes al cliente. Esta necesidad se aborda con estadísticas, definiciones y datos que si bien la respaldan, resultan distantes y poco estimulantes en nuestras empresas. ¿Quizás para fomentar esa actitud sea necesario dejar de argumentar y empezar a emocionar?

Ya durante el siglo pasado se revisaron muchas variables económicas en clave emocional. El deseo había sustituido a la necesidad como motor de consumo, los mercados se mostraban caprichosos y los líderes sensibles en aras de la inteligencia emocional. Se demostró que el consumo tiene base irracional y las grandes empresas tardaron poco en adecuar sus estrategias de venta a la nueva premisa. Hoy quizás le haya llegado el turno a la innovación.

Ciertamente es difícil definir un proceso para innovar porque cada empresa es “un mundo” y las realidades que le afectan son en cada caso distintas. Pero aunque no podamos definir un proceso genérico, quizás sea posible un acercamiento más llano para intentar entender la innovación desde la emoción, es decir, en términos que a todos nos lleguen. Sabemos que la motivación marca la diferencia, que lo que mejor hacemos es lo que disfrutamos y que las mejores ideas suelen hacer sonreír a la gente. Ahondando en esta lógica, quizás podríamos aprender a identificar emociones, a definirlas, cultivarlas en la empresa y aún mejor, a transmitirlas para generar innovación.

Nuestro objetivo por tanto será identificar una secuencia emocional paralela al proceso, unas sensaciones que todos podríamos experimentar y que pudieran servir como estrategia y baremo para la innovación. En primer lugar será necesario conocer nuestra motivación. ¿Qué es lo que me emociona? Aunque sea evidente insistiré en que para cambiar una realidad hay que querer cambiarla y mantener la motivación hasta conseguirlo, además hay que creerse capaz. Será necesario satisfacer nuestras curiosidades, observar de forma crítica y esforzarse por entender. Allí donde se den sinsentidos será donde haya que incidir porque es ahí donde reside el mayor margen de mejora. Luego la pregunta invariable ¿Cómo puede cambiar esto?

Hay quienes prefieren dejar las preguntas en el trabajo y hay quienes no pueden evitar llevárselas. Para los segundos una vez formulada la pregunta generará “un hueco” una ansiedad que en adelante les mantendrá alertas. Entonces bastará una frase, una noticia, una imagen o una conversación incluso en una cafetería que nos hará buscar la famosa servilleta para apuntarla. Pero de nuevo esto sólo ocurrirá si “traemos puesta” la pregunta cuando encontremos la respuesta. (cerca trova, busca encuentra).

Para permitir que esto ocurra deberíamos confiar en nuestras emociones y en nuestras propias posibilidades. Nadie más motivado que nosotros para identificar lo que no funciona en nuestra empresa o puesto de trabajo, porque nadie siente y padece como nosotros sus fallos e incongruencias. Como decía Ortega, la realidad es una suma de infinitas innovaciones que consisten “en poner constantemente en jaque a la realidad”. Cada paso es imprescindible, todos los esfuerzos grandes y pequeños de individuos comprometidos van creando cada día la realidad.

Lamentablemente tendemos pocos canales para rentabilizar estas ilusiones. Confundimos la audacia, con la osadía y el valor con la ignorancia y así, cuando una idea se lanza en ausencia de respeto y se ridiculiza, no solo se pierde la oportunidad de innovar sino que se convierte su valor en estigma y la ilusión en frustración. Sin embargo el primer paso hacia la innovación es sencillo, sólo es necesario que cambiemos esa actitud.